En Ayurveda la digestión se llama agni, fuego. Y la metáfora es literal: si el fuego está bajo, da igual lo limpia que sea la comida, no se transforma. Se queda a medias y genera ama, ese residuo pegajoso que explica la pesadez después de comer, la lengua con capa blanca por la mañana, el cansancio que no se va durmiendo más.
Por eso la alimentación ayurvédica no empieza por prohibir alimentos. Empieza por reparar el fuego. Comida caliente, especias que ayudan a digerir, horarios estables, y una sola cosa nueva cada vez.
Aquí tienes recetas y criterio para elegirlas. El kichari es el plato con el que empieza casi todo el mundo, porque nutre sin exigir nada al sistema digestivo. El ghee es la grasa que el Ayurveda considera medicinal, y hay ciencia detrás. Y el takra es el remedio que se receta cuando el intestino lleva años irritado.
Si tu digestión lleva tiempo sin funcionar, eso se mira caso por caso en una consulta ayurveda online.