Panchakarma y terapias

El nasya es la aplicación de aceite medicado en las fosas nasales, y es la terapia que más recomiendo cuando alguien llega diciendo que no puede parar la cabeza. Es la práctica más rápida de todo el repertorio ayurvédico, cinco minutos, y también la más incómoda de explicar, porque casi nadie ha considerado nunca que la nariz sea una vía de tratamiento y no solo un sitio por donde respirar.

Qué es el nasya

Consiste en instilar unas gotas de aceite medicinal, ghee o preparados herbales en cada fosa nasal, con la cabeza inclinada hacia atrás, y dejar que desciendan. La tradición distingue tres formas según la intención.

Pratimarsha nasya es la de mantenimiento diario: dos o tres gotas, todos los días, como quien se lava los dientes. Es la única que tiene sentido hacer en casa por cuenta propia.

Shodhana nasya es la purificadora, con aceites y dosis mayores, orientada a arrastrar acumulación de la cabeza y los senos. Bhrimhana nasya es la nutritiva, para estados de agotamiento y sequedad del sistema nervioso. Las dos se hacen con supervisión, normalmente dentro de un Panchakarma, y no se improvisan.

Por qué la nariz, y no la boca

Los textos llaman a la nariz la puerta del prana, y también la puerta de la cabeza. La lógica ayurvédica es que lo que entra por ahí llega a las estructuras de la cabeza sin pasar por la digestión, que es un filtro lento y que en mucha gente está además comprometido.

Eso importa para el tipo de problema que aquí se trata. La ansiedad y el insomnio, en la lectura ayurvédica, son cuadros de vata en la cabeza: sequedad, movimiento excesivo, pensamiento que no se posa. Y vata responde a lo untuoso y a lo cálido mejor que a cualquier otra cosa. Aplicar grasa medicada directamente en la vía que comunica con la cabeza es la respuesta más directa que la tradición encontró a ese problema. El marco completo está en la mente en Ayurveda.

Lo que no se posa por la noche es lo mismo que no se posó durante el día. El nasya no apaga la mente, le devuelve peso.

En la práctica, funciona muy bien combinado con respiración. El anulom vilom hecho después del nasya aprovecha que las fosas están lubricadas y despejadas, y para el insomnio en concreto la secuencia que mejor resultado da es nasya, respiración bhramari y yoga nidra, en ese orden, antes de acostarse.

Cómo es el nasya en casa (y qué lo estropea)

Visto desde fuera es poco espectacular: unas gotas de aceite templado en cada fosa, tumbada, con la cabeza algo inclinada hacia atrás, y unos minutos de calma después. Dura menos que lavarse los dientes.

Lo que decide si sirve para algo no es el gesto, son las condiciones que lo rodean. Se hace con el estómago vacío, y la hora depende de para qué lo quieras: no es lo mismo buscar claridad al empezar el día que buscar sueño al terminarlo. El aceite tiene que estar tibio, nunca caliente. Y hay un detalle que casi nadie tiene en cuenta y que arruina la práctica: el nasya deja la mucosa abierta y receptiva, así que salir al frío o al viento justo después es la forma más rápida de acabar resfriada.

Por eso, copiado de un vídeo y hecho a ojo, lo normal es que irrite, haga toser y se abandone en tres días. Bien pautado es de las prácticas caseras que más rinden por minuto invertido.

Qué aceite, a qué hora y durante cuántas semanas es justo la parte que cambia de una mujer a otra: no se pauta igual una congestión crónica que un insomnio con la mente acelerada, ni se pauta igual en primavera que en pleno invierno. Esa decisión es la que se toma en consulta.

Qué aceite para ansiedad e insomnio

Anu taila es el aceite clásico de uso general, formulado con una lista larga de plantas sobre base de sésamo. Es el que se usa para la práctica diaria si no hay una intención concreta, y el que va bien para congestión, rinitis y alergias estacionales.

Ghee solo, o ghee medicado, cuando lo que domina es la sequedad: nariz que se resquebraja en invierno, ambientes con calefacción, viajes largos en avión. El ghee es el vehículo que la tradición considera capaz de llegar más lejos en los tejidos, y por eso es la base de los preparados para la mente.

Para ansiedad, insomnio y sobrecarga mental, el preparado que uso es un ghee de brahmi, la planta que el Ayurveda clasifica como medhya rasayana, es decir rejuvenecedora específicamente de la mente. Es el Medhya Ghrut, y lo aplico por la noche cuando el cuadro es de mente acelerada, dificultad para desconectar y sueño que no llega o se rompe de madrugada.

Lo que no se usa nunca: aceites esenciales puros, que queman la mucosa, y aceites de cocina sin preparación medicinal, que no llevan nada dentro.

Qué dice la investigación, y qué no dice

El nasya tiene ensayos propios. Son pequeños, casi todos salen de hospitales ayurvédicos de India y ninguno está a la altura de un ensayo farmacológico, pero existen y dicen cosas concretas.

En insomnio. Un ensayo aleatorizado repartió a 120 personas con insomnio agudo en tres grupos durante cuarenta y ocho días: yoga, nasya karma y control. Los tres mejoraron de forma significativa en estrés, calidad del sueño, función cognitiva y calidad de vida, y el yoga quedó por delante del nasya (Verma et al., J Educ Health Promot, 2023, DOI 10.4103/jehp.jehp_1489_22).

Sumado a la planta. Otro ensayo, 60 personas mayores con insomnio primario, treinta días: un grupo con nasya de Ksheerabala taila más ashwagandha oral, el otro solo con la ashwagandha. La calidad subjetiva del sueño pasó del 37 % al 86,7 % y la eficiencia del sueño del 38,7 % al 90,1 % (Upadhyay et al., Ayu, 2022, DOI 10.4103/ayu.AYU_177_19). Fue abierto, sin ciego y en hombres mayores.

Añadir el nasya a la ashwagandha más que dobló la mejora en calidad del sueño frente a tomar la planta sola: 86,7 % contra 37 %.Ayu, 2022

Fuera del sueño. En cervicalgia se usó el mismo diseño: los dos grupos con idéntica base de tratamiento durante catorce días y, después, uno con siete días de nasya con Dhanwantaram taila. El grupo del nasya mejoró más en dolor, irradiación, adormecimiento, movilidad y fuerza de agarre (Radhika et al., Ayu, 2012, DOI 10.4103/0974-8520.100316).

Y dónde la evidencia es floja. Una revisión sistemática del nasya en parálisis facial solo localizó dos estudios pseudoaleatorizados, de 20 y 30 participantes, y calificó la calidad como baja (Vivera y Gomersall, JBI, 2016, DOI 10.11124/JBISRIR-2016-2402). Eso no dice que no funcione: dice que casi nadie lo ha estudiado bien.

La planta, por separado, tiene ensayos más sólidos. El brahmi (Bacopa monnieri) se ha estudiado en ensayos aleatorizados con placebo. En uno, con cincuenta y cuatro personas mayores de sesenta y cinco años durante doce semanas, el grupo del brahmi mejoró en memoria de recuerdo diferido y en la prueba de Stroop, y bajaron sus puntuaciones de depresión y de ansiedad, mientras que en el grupo placebo subieron. En un ensayo doble ciego cruzado redujo el cortisol salival y mejoró el estado de ánimo durante una tarea de multitarea exigente (Phytotherapy Research, 2013, DOI 10.1002/ptr.5029).

Esos ensayos se hicieron por vía oral, y el salto de la boca a la nariz no está medido: cuando se ha ensayado el nasya ha sido como procedimiento completo, con su aceite y su pauta, no comparando rutas. Así que lo que se puede decir es esto: el procedimiento tiene ensayos que lo respaldan en sueño y en dolor cervical, y la ventaja concreta de la vía nasal sobre la oral sigue siendo criterio clínico y tradición.

Cuándo no hacerlo

Y una comprobación previa que casi nadie menciona: antes de un nasya terapéutico se explora la nariz. Un tabique desviado, unos cornetes hipertrofiados, un pólipo o una sinusitis son a la vez un obstáculo físico para que el aceite llegue y una vía para que una infección viaje hacia dentro. En un hospital ayurvédico de India desarrollaron un formulario de cribado nasal justo por eso (Prasad et al., Anc Sci Life, 2014, DOI 10.4103/0257-7941.153470). Si tienes cualquiera de esas cosas, el pratimarsha diario no es tu práctica.

No se hace con fiebre, ni con gripe o infección respiratoria aguda, porque en ese momento lo que hay que hacer es dejar que el cuerpo drene, no añadir grasa. Tampoco justo después de comer, ni con sangrado nasal reciente, ni durante el embarazo sin que alguien lo supervise. Y si acabas de hacerlo, no salgas al frío.

Combinado con el abhyanga, el nasya forma la pareja básica de la rutina diaria para vata: uno trabaja el cuerpo y el otro la cabeza. Y si el cuadro viene de más atrás, con acumulación de fondo y digestión cargada, el orden correcto es depurar primero, que es la lógica del programa de reset ayurvédico.

Para saber qué aceite te corresponde y en qué momento del día, una consulta ayurveda online permite valorarlo por pulso. Y si quieres situar antes tu constitución, el test de doshas es gratuito.

Fuentes: Journal of Alternative and Complementary Medicine, julio 2008 — DOI: 10.1089/acm.2008.0018. Phytotherapy Research, junio 2013 — DOI: 10.1002/ptr.5029. JBI Database of Systematic Reviews, abril 2016 — DOI: 10.11124/JBISRIR-2016-2402. Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de salud. Algunos enlaces a productos son de afiliado.

Elsa Ramos Elías

Experta en Ayurveda y conferenciante internacional. Certificada por ATAB (Ministerio AYUSH de India). Formada con la familia Naram — referentes mundiales del diagnóstico por pulso — con más de 4.000 horas de estudio clínico y prácticas en hospitales ayurvédicos en India. Especialización en Panchakarma, fertilidad y salud femenina. Ponente junto a New York Times bestseller Master Sha en París. Publicada en Vogue USA, La Vanguardia, WeLife y Europa Press.

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